Augusto es un hombre de campo, le encanta sembrar plantas como ma z y lim n y ser parte del proceso desde la siembra hasta la cosecha. Junto a su esposa despu s de la Reforma agraria encuentran un rea con mucha agua donde deciden progresar poco a poco con lo que siembran, sin embargo al ir a formalizar su posesi n y obtener un titulo de propiedad encuentran obst culos burocr ticos que les impiden acceder a sus derechos como peque os propietarios. Al final, Augusto, ya envejecido y alejado de su familia por fin obtiene parte de sus anhelos pero ya es tarde. Est enfermo, pero ha logrado mimetizarse con la naturaleza entre aves, insectos, reptiles que son quienes le rodean y recuerdan aspectos importantes de su vida. Al final, ya moribundo decide que debe irse entre las aguas del fen meno del ni o.