David vive aferrado al orden. Cada gesto, cada horario y cada rinc n de su casa est n medidos con una precisi n casi quir rgica. Desde fuera, parece un hombre discreto, brillante y funcional: un psic logo capaz de escuchar el dolor ajeno sin alterar el pulso. Pero bajo esa calma habita una herida que nunca ha terminado de cerrarse.
Diecisiete a os atr s, un incendio destruy a su familia y lo convirti en el nico superviviente. Desde entonces, David ha aprendido a mantener el pasado bajo control, enterrado entre rutinas, silencios y una versi n de los hechos que nadie se ha atrevido a cuestionar.
Hasta que una paciente empieza a decir cosas que no deber a saber.
Y hasta que una nueva vecina, periodista y demasiado curiosa, se instala en el edificio con la clase de preguntas que pueden abrir puertas selladas durante a os.
A medida que las sesiones avanzan y la vida perfecta de David comienza a agrietarse, una sospecha se vuelve imposible de ignorar: quiz el pasado no est enterrado. Quiz solo estaba esperando el momento adecuado para volver.
Porque algunas verdades no necesitan testigos.
Solo necesitan que alguien deje de mirar hacia otro lado.