Otra hubiera sido la historia si bajo ella estuviera la red protectora que debe existir para todo ser humano, cuando todav a es indefenso ante la maldad que impera en muchos mal llamados seres humanos.
Su cuerpo estaba siendo violentado de una manera atroz, y tal como dice ella en su relato: "Si nunca hab a visto un pene, mucho menos lo hab a sentido"Entre el forcejeo y la manoseada los tipos se fueron desnudando, la v ctima y los victimarios estaban desnudos, el primo sujet a Ver nica que clamaba por piedad, por clemencia, rogaba que no le hicieran da o, ped a, suplicaba, lloraba.
Los chacales se re an, ten an los ojos vidriosos producto de la lujuria enfermiza que los embargaba, "El T o" sin miramiento alguno penetr a Ver nica por el ano. El dolor que ella sinti quiso ser manifiesto en un grito de dolor que no alcanz a salir de su garganta porque fue acallado por un fuerte golpe en su rostro que le propin el primo, para acto seguido introducirle su asqueroso pene en la boca no sin antes advertirle, que si lo mord a o lastimaba le romper an el hocico.
Qui n tiene la sangre de hacer eso en el cuerpo de un ser humano? C mo acallan los gritos y l grimas de la v ctima en su conciencia suponiendo que tuvieran alguna? C mo pueden seguir adelante con su fechor a? Son interrogantes que ni la ciencia, ni la filosof a ni la psiquiatr a ni nadie, van a poder explicar a mi entera satisfacci n.
Ver nica C, solamente desea por medio de su propia experiencia, poder ayudar a todas aquellas mujeres que pueda alcanzar.
Ver nica deja muy en claro que cualquier mujer que haya pasado por este traum tico suceso, puede seguir con una vida normal, si ella se lo propone.
Ser el lector qui n saque sus propias conclusiones despu s de haber le do esta obra.