Antes de plasmar en papel los acontecimientos que viv , me pregunt si lo que me propuse era algo bueno. Quienes lean estas l neas me entender n o me juzgar n mal? Por ello, me gustar a advertir al potencial lector que esta confesi n pretende ser un puente entre las personas que han pasado por sufrimiento, como yo, y aquellas que sufrir n en alg n momento de sus vidas, para ofrecer un rayo de esperanza y comodidad en su camino. Siento la necesidad de decirles que no me propuse desde el principio necesariamente alcanzar una meta a trav s de este escrito. Pero si tuviera que inventar uno ahora, sonar a as todas las personas deben tomar conciencia de que nada es accidental en este mundo, sino que todo lo que nos sucede es el resultado de nuestras propias acciones porque Dios no act a en contra. nuestra voluntad. Han pasado muchos a os desde el dram tico momento en que mi futuro se rompi Desde ese fat dico momento puedo decir que experiment el infierno y el cielo, la muerte y la vida, la agon a y el xtasis, la maldici n y la bendici n. A menudo me han aconsejado que escriba un libro sobre mis pasiones; Durante d as seguidos incluso me presionaron para que no dejara que un suceso tan inusual cayera en el olvido con el paso del tiempo. Conocidos, sacerdotes, m dicos y amigos me instaron a escribir sobre lo que, en su opini n, era la historia de un milagro contempor neo. Durante mucho tiempo no los escuch , porque consideraba casi un sacrilegio revelar cosas que deb an quedar entre Dios y yo.
Para no molestar a nadie decid proteger la identidad de ciertas personas que tuvieron un papel, directa o indirectamente, en lo que me pas . Confieso ante Dios y ante las personas que lo que descubrir s en esta confesi n no es fruto de mi imaginaci n, sino que est basado en hechos reales vividos por m