Querer vivir bien no tiene nada de malo: una casa c moda, un buen colegio, un viaje. Solo tiene un precio. La pregunta es si lo est s pagando con lo que no se recupera.
No siempre se paga en dinero. A veces se paga en tiempo: en las comidas que te pierdes, en los cuentos que no alcanzas a leer antes de dormir. A veces se paga en salud, con un cuerpo que un d a tira el freno de mano sin pedir permiso. Y a veces se paga con la gente que te espera en casa y que, de tanto esperar, se cansa.
l cree que su trabajo hablar por l. Ella nunca dice que no. Durante a os callaron lo que sent an, lo que quer an y lo que les dol a, convencidos de que aguantar era la forma de ganarse un lugar.
Arrendaron el departamento grande, el del balc n, para vivir bien. Pero una noche alguien puso una carpeta con las cuentas sobre la mesa y dijo lo que nadie se atrev a a decir: No tiene nada de malo. Yo tambi n lo quiero. Pero tiene un precio, y lo hemos pagado con tu salud y con mis domingos.
Lo que no dije es una novela sobre el trabajo, donde pasamos gran parte de la vida. Habla de esos silencios que se cobran caro, de los a os que entregamos sin darnos cuenta y de la pregunta que casi nadie se hace a tiempo: qu estoy perdiendo por lo que estoy ganando?
Es una historia triste, como lo son a veces nuestros d as. Pero no termina ah . Pero hay una salida
Porque al final, todo lo que importa cabe en una mesa: una cena sin apuro, una silla ocupada, las personas que se quedan. Incluso en el tramo m s oscuro del camino hay una salida. Siempre la hay.