Para un arquitecto, esta casa ser a una aberraci n arquitect nica. Un t pico petit h tel de principios del siglo xx que, sin embargo, no cumple con ninguna regla, no se rige por los lugares comunes de la distribuci n y es tan f cil perderse en su interior como volver al punto de partida sin pensarlo. Pero ning n arquitecto entra a la casa, apenas alba iles o trabajadores por hora. Es cuesti n de seguir las indicaciones para llegar a un cuarto, a la cocina, a los ba os o al comedor.Hay algunos carteles con instrucciones escritos a mano con una caligraf a prolija. Eso es todo lo que se necesita para entender el hotel familiar sin nombre. A una casa se la vive, se la camina, se la duerme, no se la explica." En esta novela donde lo dom stico se vuelve siniestro, Flor Canosa nos invita a recorrer la geograf a de una casa que muta cada quince a os y a adentrarnos en la genealog a de una familia atravesada por los silencios y el misterio. Sergio llega desde el interior del pa s a las puertas de un hotel familiar atendido por Nuria, su marido e hijos. El ingreso inocente de este hu sped a la casona ser un antes y un despu s: como toda experiencia vital, este hombre sufrir una transformaci n que lo atravesar a l, a la familia y la casa entera. El espacio mutar a tal punto de volverse asfixiante. Queridos lectores: respiren y contengan el aire, no se sale como se entr de La tercera aberraci n.