C mo es ser musulm n y gay a la vez? De verdad? Me siento como si me hubieran maldecido para toda la eternidad. Y encima tuve que enamorarme de Asher Hannes y complicarlo todo a n m s.
No solo era un chico, sino que adem s era mi hermanastro, un tipo engre do y rebelde que se convirti en la raz n por la que empec a meterme en l os por cosas que ni siquiera eran culpa m a.
Solo hab an pasado siete meses desde que mi madre se cas con mi padre, siete meses viviendo bajo el mismo techo que l y, a veces, incluso compartiendo la misma cama, y yo ya sab a que iba a irme al infierno. Porque no pod a seguir luchando contra mi propia naturaleza cuando estaba con l. No pod a seguir ignorando lo que sent a.
Desearlo estaba mal. Nunca tuve la intenci n de traspasar ning n l mite. Pero l me oblig a hacerlo de todos modos.