Richard Fletcher clasifica a las personas. Es lo que hace un psic logo londinense con dos
doctorados, un lapicero rojo y un sistema para archivar a todo el que cruza la puerta de su
consulta. Hasta que una anciana a la que el Alzheimer le va borrando hasta el nombre le
deja algo que no cabe en ninguna ficha: un c digo de nueve caracteres y una sola palabra,
dicha en voz baja. Inminente.
El c digo lo lleva a un manuscrito de casi dos mil a os. La palabra lo lleva mucho m s lejos.
Cuando un viejo diplom tico lo recluta para un puesto en el coraz n de las Naciones
Unidas, Richard empieza a tirar del hilo con la nica herramienta que conoce: escuchar. Y lo
que escucha lo deja sin defensas. Porque la decisi n que est a punto de tomarse en Nueva
York -una que cambiar qui n manda en el mundo- fue descrita, con una precisi n
imposible, en un texto escrito veinte siglos atr s.
A su lado aparece Yuri, una mujer serena y l cida que no clasifica a nadie: la primera
persona a la que Richard, con sus dos doctorados, no sabe d nde archivar. Entiende a las
personas por una v a que ning n t tulo ense a, y llega a su vida en el momento exacto,
como si alguien lo hubiera dispuesto. En este viaje no es la acompa ante. Muchas veces es
ella la que va delante, sosteni ndolo sin que l lo note, mientras juntos siguen el hilo hasta
el final.
Inminente es un thriller de ideas sobre la fe, el poder y lo que un hombre acostumbrado a
archivar a los dem s descubre cuando por fin se detiene a buscar.
Porque, como le dijeron una vez: todo el que busca, encuentra.