Este cuento no es solo sobre un bosque o un zorro.
Es un cuento sobre las palabras que hieren sin tocar,
sobre las emociones que pesan sin verse, y sobre c mo el amor verdadero -como el de una abuela sabia-
puede curar el alma de un peque o.
Porque a veces, los cuentos ayudan a entender lo que sentimos...
y a recordar que nunca estamos solos.