No plane desaparecer.
No plane dejar mi vida atr s, ni convertirme en otra persona solo para poder volver a respirar. Pero cuando el futuro que me prometieron empez a sentirse como una trampa, hice lo nico que pod a hacer: huir.
Ahora vivo bajo un nombre prestado, usando ropa que no me pertenece y fingiendo que no reconozco al hombre para el que trabajo.
Henry Grant.
El hombre con el que deb casarme.
l cree que soy su nuevo guardaespaldas. Silencioso. Hombre. Invisible. No sabe qui n soy en realidad, ni por qu me esfum sin decir una palabra. Y definitivamente no sabe que cada d a que paso a su lado se siente como caminar por la cuerda floja, tensada entre la culpa y el deseo.
Henry es controlado. Sombr o. Distante de una forma que parece deliberada. Un hombre que mantiene su mundo bajo llave... y que, de alg n modo, a n encuentra un espacio para m en l. Cuando no est dando rdenes, est vigilando. Observando. Viendo m s de lo que admite.
Cuanto m s nos acercamos, m s me cuesta recordar por qu me fui.
Porque el hombre que es ahora no es el hombre del que escap . Es protector. Paciente. Devastadoramente tierno en la forma en que aparece cuando m s importa. Y cuanto m s aprendo sobre l, m s peligroso se vuelve mi secreto.
S que no puedo ocultarme para siempre. S que la verdad lo cambiar todo. Pero enamorarme del hombre que no sabe qui n soy?
Eso nunca estuvo en mis planes.