Un pueblo desaparece. Una cabra sobrevive. El saco se llena.
En un peque o pueblo andaluz donde la radio municipal canta coplas a horas imposibles, Manolo el Cabrero vive una vida tranquila: cabras, calor, bar, rutina y un pez naranja que se muere todas las semanas con una constancia casi administrativa.
Hasta que un murci lago muerde a una cabra.
Hasta que Manolo hace lo que Manolo no deber a hacer.
Hasta que el hambre aprende el camino.
Lo que empieza como una cadena absurda de desgracias rurales se convierte en una historia de horror grotesco, humor negro y s tira social: un pueblo que se niega a mirar de frente lo que est pasando, una cabra que aprende demasiado, una radio que canta cuando deber a callarse y un saco que cada vez pesa m s.
Zombis, cabras y coplas no es una novela de zombis tradicional.
Es una f bula rural salvaje sobre la normalidad como coartada, la educaci n como bozal, la estupidez colectiva como patrimonio nacional y el miedo convertido en leyenda.
Para lectores de horror rural, humor negro, s tira grotesca, absurdo espa ol y pueblos donde todo el mundo sabe algo, pero nadie quiere decirlo en voz alta.
No mires dentro del saco.