Cuenta la leyenda que la brava reina Maeve del Connacht encontr la muerte despu s de regresar de la batalla por el toro de Cooley porque su marido, celoso de la relaci n que ten a con su amante, le lanz un queso duro a la cabeza.
Por eso, a Maeve Doughan, su abuela le impuso, junto con el nombre, tres advertencias: Al jate del queso duro, del robo de ganado y de los tri ngulos amorosos.
Maeve ignor pronto el primer geis; el queso le gustaba en todos sus tama os, formas y colores.
Con apenas diez a os conoci a Keith y Aidan, e inici el camino para quebrar otro, aunque por entonces ninguno de ellos lo sospechara.
Ahora, a sus treinta y alguno, reza a todos los dioses que conoce por no encontrarse una vaca extraviada.
Pero el destino es caprichoso.