No hay h roes sin enemigos, ni enemistad sin un profundo desacuerdo sobre c mo convivir con el otro. El cl rigo, encargado de purgar las tierras de quienes considera imp os, herejes y seguidores de las barbaries que sacrifican vidas para alimentar a los demonios, desata una cacer a despiadada.
En esta tercera entrega de la saga, "La Sangre de los Dioses", el cl rigo, convencido de que su conocimiento y fe son inquebrantables, no se deja intimidar por los trucos de brujas que los "indios" intentan usar para enga arlo. l ha sido tocado por el Dios verdadero, y su misi n es clara: erradicar todo rastro de las antiguas creencias y tradiciones de la Nueva Espa a y sus territorios. Cada memoria, cada oraci n, cada tributo rendido a los dioses ancestrales caer bajo su mano inclemente. Este hombre de voluntad f rrea no descansar hasta capturar a un grupo de rebeldes que se alzan contra la Corona y la Santa Madre Iglesia. El destructor de los vestigios mayas es un sabueso con un olfato tan afilado como su mente, capaz de manipular el miedo de los ignorantes a su favor. Para l, este es un mundo plagado de ellos, un mundo que necesita ser purificado y sometido a la gloria de su Se or. "Sea por horca o espada, vuestro esp ritu encontrar la gloria magn nima de mi Se or."