Violette llega a Nueva Orleans con la sensaci n de no estar del todo a salvo en su propia piel. La ciudad la observa, la reconoce, despierta algo antiguo que llevaba demasiado tiempo dormido.
Desde las sombras, Konstantin la siente. Eterno y poderoso, la identifica como algo que debe reclamar. La busca sin apresurarla, la exige sin tocarla, le concede el tiempo justo para que el v nculo se cierre. Cuando lo hace, es silencioso, oscuro e inevitable.
Poco a poco Violette empieza a comprender que su vida nunca fue del todo suya, ese lazo entre ambos tensa un equilibrio que llevaba siglos intacto, atrayendo miradas, temores y consecuencias imposibles de esquivar.
No es una historia de amor tranquilo.
Es una historia de v nculo, de sangre... y de todo lo que cambia cuando ya no puedes volver atr s.