Violeta debe enfrentar su primer gran adi s. Mientras trata de comprender sus emociones y lo que significa decir adi s a su hogar, ella encamina a su familia a detenerse en medio del caos, a conectarse con el otro y a notar sus sentimientos, antes escondidos. Esta es una historia que nos recuerda la importancia de bajar la velocidad y conectarnos con nosotros mismos y con los dem s en el proceso de despedirse.