El Via Lucis, el Camino de la luz, propone a los fieles un itinerario de oraci n que, como el V a Crucis, se recorre paso a paso, pero con la mirada puesta en el coraz n luminoso de la fe: la Resurrecci n de Cristo. A trav s de las apariciones del Resucitado, desde la Pascua hasta la Ascensi n -con la esperanza de la Parus a-, esta devoci n invita a contemplar la gloria de Jes s, fortalecer la fe y acoger la promesa del Esp ritu.
Si durante siglos el V a Crucis ayud a meditar la Pasi n, hoy el Via Lucis ofrece una pedagog a viva del misterio pascual: "per crucem ad lucem". Conduce del dolor -que no es el final- a la esperanza, la alegr a, la paz. En una poca marcada por la "cultura de la muerte", es una llamada clara a construir una "cultura de la vida", abierta a las certezas de la fe.