Ella sobrevivi a pesar de m mismo.
Nunca tuve tanto miedo como cuando permit que las consecuencias de mis errores destrozaran el coraz n de la mujer de mi vida. Nunca fui tan ambicioso como cuando me propuse conservarlo todo, para terminar no teniendo nada. Nunca me sent tan vac o como cuando volv a verla, gracias a la cl usula descabellada de un testamento que me remover a por dentro. Ni tan valiente como cuando decid que merec a la pena tentar al destino de nuevo, solo para alcanzar mi propia luna. Hermosa, pero desconocida. Inaccesible. Llena de interrogantes, de secretos y preguntas de las que soy el nico culpable. Cargada con una pena tan grande como todo el desenga o que me escupir en la cara. Me lo merezco. He superado mis errores, mis secretos, mi propio sufrimiento. Lo he superado todo menos a ella. Martina es mi punto d bil. La nica capaz de volver mi vida del rev s. La mejor cura para mis cicatrices. Un d a, ped un deseo a la luna... Ahora corro el riesgo de que se cumpla.