Jes s se encuentra en los albores de su ministerio junto a sus disc pulos. Aparte de ellos, mucha gente le sigue, pero no todos son disc pulos genuinos. De pronto, comienza a relatarles la historia de un sembrador que sali a ejercer su faena, pero algo estorb su trabajo, porque parte de la semilla cay a la orilla del camino, otra parte entre espinos y otra en pedregales, pero s lo una peque a parte de la semilla cay en la buena tierra.
Las palabras de Jes s pudieron haber quedado registradas simplemente como un extraordinario relato, pero, el Se or, una vez que se alej la multitud, comenz a explicarle a sus disc pulos el trasfondo de esta par bola, y es precisamente desde esta palabra, de donde vamos a extraer, en un sentido amplio y profundo, una poderosa revelaci n para nuestras vidas.
La par bola del Sembrador, tiene muchas ense anzas interesantes, pero, quiz , una de las m s importantes, es acerca de los estorbos que nos encontramos en el camino de la fe.
POR QU NECESITAS LEER ESTE LIBRO?A lo largo de nuestro transitar, nos encontraremos con dificultades que afectan nuestra vida espiritual, y hay, incluso, algunas actitudes que limitan nuestro caminar con el Se or. Pero quiz , lo m s preocupante, es que no podamos descubrir e identificar los estorbos que impiden que la palabra de Dios sea implantada correctamente en nosotros, y en este conciso pero interesante libro, abordaremos c mo vencer esos obst culos.
Desde el mismo momento en que recibiste a Jesucristo en tu coraz n, Dios comenz a provocar un crecimiento espiritual en ti, para llevarte a alcanzar el prop sito eterno para el cual l te ha llamado. Tu vida fue trasladada y transformada por Cristo de las tinieblas a su luz, de lo terrenal, a lo celestial, de lo natural, a lo sobrenatural, y ahora ya no caminas en tus esfuerzos y capacidades humanas sino en la gracia del Se or que te fue dada por medio de la fe en l.EN ESTE LIBRO HAY RESPUESTAS PODEROSAS QUE DIOS TIENE PARA TIEn este primer libro de la serie, trataremos con el primer obst culo que el Se or plante a sus disc pulos en la par bola del sembrador: Una parte de la semilla qued a la orilla del camino y vinieron las aves del cielo y la arrebataron.