Era el mes de diciembre. Sus noches eran fr as. Estaba asediado por la ind mita depresi n. Meses atr s hab a visto partir a los brazos de la eternidad a un amigo, a un ser tan querido, y me duele decirlo con tristeza: -a un padre. El tiempo se detuvo en la hora venidera de la desesperanza, y las agujas del reloj se desvanecieron en el espacio sombr o. En cada momento de soledad preguntaba: - Por qu ha fallecido un ser tan noble? Y, peor a n, por qu sus ltimos d as han sido tan agonizantes? -No hallaba res-puesta aparente. -Lloraba sin cesar. Rasgaba mis vestidos. Levantaba mi mirada acongojada y, en presencia de un hermoso cielo estrellado, volv a a preguntar con mpetu: - Por qu Dios m o santo? -Tantas personas p rfidas en este mundo ins pido y, se ha de marchar -sin previo aviso- mi t o Enrique. -Jam s he podido comprender c mo es posible que en este mundo gobierne la injusticia, la maldad, el odio, la pobreza, la envidia y el dolor. -As exclamaba, lleno de rabia e impotencia. - Dios m o , si tan s lo pudieras escuchar las palabras que derramo sobre tus pies. -Volv a a exclamar. En mi mente, se fabricaban fantasmas alucinantes que atormentaban mis d as como un ser noct mbulo.Dec a en lo m s profundo de m - C mo se sentir una madre que ve morir de hambre a su criatura sobre la lanza de su costado? C mo ser n los d as de un padre que ha visto esparcir el polvo de los huesos secos de su hijo debajo de las ruinas que las bombas han dejado? C mo ser el inminente dolor agonizante de morir en las sabanas fr as de un hospital sin gasas ni alcohol? C mo ser el dolor lacerante de mirar escuelas convertidas en inmensos mataderos? C mo ser la impotencia de aquel hombre que mira con terror el arrebato de la tierra prometida? C mo ser la escena end mica de mirar a una vil bestia enfurecida -con aspecto de hombre- golpear a la flor bendita con silueta de mujer? C mo ser n las noches aberrantes del dictador, que vela con orgullo su pr xima haza a en contra de sus semejantes? C mo puede el pez gordo devorar al pez chico sin aparente remordimiento en el manicomio de la pol tica? C mo pueden la ignorancia y la ambici n arrasar con pueblos enteros en nombre de la libertad y la paz? -Hay tantos y tantos por qu , sin respuesta evidente. Definitivamente la humanidad toda camina complacidamente hacia la autoextinci n. -Susurraba. Pasaban los d as, -tan monocrom ticos. El matiz sol a ser gris. Viv a inmerso en un hoyo peque o, con elevadas temperaturas y punzadas sobre mi atormentada conciencia. - Ser n los s ntomas de la autocompasi n? -Preguntaba. - C mo har para sobrevivir a la muerte espiritual que acecha mi pecho con descaro e iron as? -Dec a. -Justo en ese instante, fij mi atenci n sobre una peque a mesa, y de repente descubr un l piz, y del otro lado, reposaba un viejo cuaderno, y sin pensarlo, me tent el poeta de la conciencia. PD: ste es el libro que todo pol tico y af n -deber a leer- en silencio, antes de convertirse en un gobernante. Atentamente: El pueblo. Bienvenu
ThriftBooks sells millions of used books at the lowest
everyday prices. We personally assess every book's quality and offer rare, out-of-print treasures. We
deliver the joy of reading in recyclable packaging with free standard shipping on US orders over $15.
ThriftBooks.com. Read more. Spend less.