Jimmy Valdez-Osaku demuestra en UNA BALA, otra vez, que su voz es incomparable en las cazuelas literarias que cuecen con gusto y color los manjares po?ticos de hoy y ma?ana. Con envidiable destreza ideol?gica, con particular y honda capaci-dad de observaci?n, Jimmy desnuda (o desmiembra) la realidad para redecirla a su antojo, de la forma ?nica que ?l (solo ?l) es capaz de percibirla.