Cuando el prometido que compr por desesperaci n empieza a sentirse como lo nico que el dinero jam s debi poder comprar.
Diana Thompson lleva toda la vida siendo un activo car simo. Heredera, hija, casi-esposa: cada versi n de ella viene preaprobada por sus padres y con el precio ya puesto. As que cuando por fin se niega a que la vendan en otra "fusi n" disfrazada de matrimonio, hace lo nico que una Thompson sabe hacer bajo presi n: cerrar un trato.
Solo necesita un prometido. Uno convincente. Alguien que sus padres crean que es un buen partido, al menos el tiempo suficiente para ganar algo de aire... y algo de poder de negociaci n propio.
Ah aparece Henry: sin techo, sin el m s m nimo inter s en el dinero, y absolutamente nada impresionado por la fortuna de Diana, su apellido o su crisis. Lo cual, para colmo, es justo lo que lo vuelve perfecto para el trabajo.
Lo que empieza como una simple transacci n -ropa nueva, una historia bien ensayada y un pago generos simo- deber a ser sencillo. Estrictamente profesional. Puro teatro. El problema es que Henry insiste en hacer lo nico que nadie en la vida de Diana se hab a molestado en hacer: verla de verdad. Y mientras m s tiempo pasa fingiendo estar enamorada de un hombre que no tiene nada, m s empieza a sospechar que todo lo que cre a querer nunca tuvo, en realidad, una etiqueta de precio.
Pero Henry tambi n esconde algo. Y cuando la verdad salga a la luz, Diana tendr que decidir cu nto est dispuesta a pagar por amor de verdad... y qu cuesta dejar de actuar para, por fin, empezar a vivir.