Missoula, en Nebraska, no era algo m s que un dep sito ferroviario, en torno al que se hab an establecido una docena de familias que viv an, m s o menos, de la Uni n Pacific.
Ni siquiera llegaba a pueblo, y su demarcaci n correspond a al territorio de Lakesside, en donde hab a sheriff, juez y m dico. Tambi n deb a de haber verdugo, porque en m s de una ocasi n se hab a ahorcado a alguien.
La Ley era severa en aquella dura comarca. Los hombres tambi n eran duros, resentidos y hoscos, como la misma tierra por la que sol a cabalgar el indio hostil, incendiando, violando y matando.