L a por fin se liber de Sim n, pero la libertad no se sinti como esperaba. No hubo alivio inmediato, ni paz. Solo un coraz n cansado, cicatrices invisibles y una corazonada que le susurraba que algo dentro de ella se hab a roto para siempre.
El amor ya no es una opci n. Ahora solo busca momentos, cuerpos que la distraigan, historias que se acaben antes de empezar. Sin promesas, sin expectativas. Pero, se puede vivir sin sentir? O tarde o temprano el coraz n siempre encuentra el camino de regreso a lo que alguna vez crey real?
Mi coraz n san ... pero mi corazonada me advierte que no debo volver a entregarlo tan f cil.