Un amor de Swann posee caracter sticas peculiares que han convertido el episodio de ese diletante enamorado que es Charles Swann en un fragmento con autonom a propia, como se ha demostrado en las versiones cinematogr ficas y teatrales de la obra. El propio Marcel Proust no duda en recomendar Un amor de Swann como la v a de acceso m s f cil a ese complejo mundo de personajes en el que retrata el fin de una centuria y la decadencia de la clase social que hab a protagonizado el siglo XIX franc s. Proust elige la tercera persona para referir el episodio de enamoramiento e Swann por una mujer de dudosa honestidad, Odette de Cr cy, con sus torturas y sus celos, hasta la cristalizaci n en el amor.
El autor nos ofrece, sobre todo, una monograf a de la pasi n amorosa, porque introduce los temas claves del erotismo del siglo XX en medio de los c rculos cultos y aristocr ticos del Par s de la Belle poque.
La mejor puerta de entrada al universo de En busca del tiempo perdido, el gran cl sico de la literatura.