" stas son las sesiones de oro: cuando cuatro o cinco de nosotros, despu s de un d a de duro caminar, llegamos a nuestra posada, cuando nos hemos puesto las zapatillas, y tenemos los pies extendidos hacia el fuego y el vaso al alcance de la mano, cuando el mundo entero, y algo m s all del mundo, se abre a nuestra mente mientras hablamos, y nadie tiene ninguna querella ni responsabilidad alguna frente al otro, sino que todos somos libres e iguales, como si nos hubi ramos conocido hace apenas una hora, mientras al mismo tiempo nos envuelve un afecto que ha madurado con los a os".
C. S. Lewis