Nunca es f cil decir adi s. Esa es la primicia que lanza esta novela. No lo es cuando se trata de cosas o lugares, mucho menos si hablamos de personas, pero lo m s complicado, es decir adi s a las ilusiones.
Los seres humanos enraizamos en lugares, nos apegamos a las cosas materiales y por supuesto... nos enamoramos.
En ocasiones llamamos "Amor" a algo que simplemente no lo es, ser a m s correcto reconocerlo como un apego emocional mal sano o inclusive como codependencia. Al depositar nuestra seguridad emocional en alguien m s, es cuando firmamos esa sentencia.