Consigui salir de aquella relaci n t xica, pero qued marcada en su piel la manipulaci n, la posesi n y la obsesi n, como veremos en sus siguientes experiencias.
Ella es catequista en la parroquia de su pueblo. Un fin de semana se va de escapada con sus compa eros, y all es donde ocurre todo, all es donde arranca la verdadera historia de Judith, all es donde encuentra el amor de su vida, sin saber que tambi n ser su peor dolor: Manuel el nuevo sacerdote de su parroquia.
A partir de aquel momento su vida se convirti en una monta a rusa de emociones, que giraba en torno al sexo, la obsesi n, y la lucha interna constante de Judith que siempre hab a sido, y en la que se estaba convirtiendo por miedo a perder a su gran amado.
Es una relaci n tan intensa que supera los l mites de la cordura y del amor propio, y que acabar siendo un secreto a voces en las calles de San Fernando.