Primero lo abandonaron. Luego lo traicionaron.
No encajaba en los moldes que otros construyeron para l. As que lo dejaron atr s. Solo. En un pa s que no era el suyo, entre calles fr as y lenguas que no entend a, tuvo que aprender a sobrevivir sin ayuda... sin amor.
Hasta que alguien le tendi la mano.
Le ofreci un hogar. Un nombre. Una familia. Pero incluso entonces, algo dentro de l segu a vac o. Algo que solo el pasado pod a llenar.
Y cuando fue a buscarlo, encontr mucho m s que heridas mal cerradas: hall dos almas rotas.
Dos chicos con la mirada perdida y el alma ara ada por la miseria. Dos sobrevivientes, como l. Y decidi qued rselos. Aunque eso significara una guerra.
Aunque eso significara enfrentarse a la Bratva.