AMY
Siempre es el mismo ritual.
Todos los jueves, a la salida de la galer?a de arte en la que trabajo, doy un paseo hasta el cine Alexis.
Compro una entrada y entro en el cine sola. Veo cualquier pel?cula que empiece a esa hora.
Esa tarde, sin embargo, iba a tener compa??a. Un atractivo desconocido se acerca y me pregunta si le echo una mano para conseguir una entrada.
Lo reconozco. Me he dejado llevar por uno de mis impulsos.
He seleccionado para ?l el asiento que est? junto al m?o.