Tristezas de agosto es una obra que se interna en los cimientos de la sociedad actual y que, a trav s de un c ctel de pragmatismo, humor, intimidad y melancol a, refleja acertadamente el violento y opaco vivir de nuestros d as. Sin embargo, el
autor no se deja cautivar por la violencia, l hace una narraci n interesante, llena de coherencia y astucia, y as rearma las microsc picas vivencias que nos constituyen como sociedad, espejo de lo que tal vez somos realmente: una gran tristeza.
La gracia de este libro es que es f cil perderse entre la realidad y la ficci n, leemos titulares y quedamos perplejos; pero es as , las cosas suceden de manera incre ble y m s incre ble son las historias que se nos presentan. El autor no solo moldea y estructura el corpus de su narrativa a trav s de lo que le ofrece la prensa, sino que ve en ella la posibilidad de profundizar una noticia, meterse en el laberinto de lo habitual y darle a lo cotidiano pinceladas de arte, de modo que luego de pasar por el laboratorio de la escritura, nos regala 31 relatos nicos y entra ables.
As , bajo la idea que cualquier vida es narrable, esta obra nos cuenta historias simples, nimias a primera vista, pero que al leerlas con detenci n, nos arrastra con fuerza a ese plano de la rutina, ah , donde la vida se vive y vale la pena vivirla.