Vuelve a sorprendernos este autor con estas narraciones en un tono diferente a sus anteriores libros de cuentos. Ahora no podemos pasar por alto el matiz filos?fico y humanista de lo escrito. Sin caer en estereotipos, ni en el facilismo de hacernos c?mplices de una filosof?a popular, cada lectura que se emprenda nos har? pensar en nosotros mismos, en la vida, en el mundo que nos rodea, y en tantas cosas que conforman una verdadera trama alrededor de nuestros modos de proyectarnos hacia los dem?s. No hay nada extra?do de ning?n libro religioso o espiritualista en estos cuentos, sin embargo, nos llevar?n a la ra?z de nuestras creencias y nuestra espiritualidad, al fondo de nuestras actitudes y decisiones, y nos har? reflexionar sobre la propia vida que vivimos; todo esto entreteni?ndonos de una manera amena y sutil. Los finales, como siempre, inesperados. Las tramas, tan bien tejidas que no se puede parar de leer. Los temas, interesantes y llamativos. As? son estos cuentos, que nos hablan de nosotros mismos sin que podamos ocultarnos.