Valentina siempre parec a fuerte, como si nada pudiera detenerla.
Bailaba, cantaba, so aba con mundos m gicos y jugaba a ser lo que quisiera ser.
Pero un d a, el miedo se volvi un monstruo enorme frente a sus ojos...
Entonces descubri algo muy importante:
ser valiente no significa esconder lo que sentimos,
sino atrevernos a llorar, a pedir un abrazo,
y a dejar que el amor nos devuelva la calma.
Este cuento es un viaje entre olas y emociones,
para recordarnos que abrir el coraz n
tambi n es un acto de valent a.