Fragmento de la historia: - Gabriel Aguarda... - lo llam y me apresur a correr a su lado. Gabriel Mart nez estaba a punto de atravesar la calle, pero se di la vuelta cuando me oy llamarlo y esper pacientemente a que yo llegara hasta l. - Ah, gracias por esperarme; todav a no puedo caminar muy r pido -dije mostr ndole mi bast n. Gabriel era el representante de la Secretaria de Educaci n que hab a venido a dar la pl tica sobre Protecci n al Menor esa ma ana; l tambi n era maestro de primaria y estaba a cargo de ni os de primer grado, igual que yo. Gabriel era un tipo bastante simp tico, de complexi n atl tica y muy sonriente; me agrad mucho su presentaci n sobre c mo proteger mejor a nuestros ni os a la entrada y salida de clases. - Hombre, qu te pas en la pierna? -Me pregunt divertido. - Tuve un peque o accidente sin importancia. Me llamo Antonio Allende, me da mucho gusto conocerte. Hiciste un excelente trabajo explicando c mo vigilar mejor a nuestros ni os, se ve que sabes mucho. -Dije extendiendo mi mano. Gabriel la estrech y dijo sonriendo: - Muy amable de tu parte. Igualmente, mucho gusto, Antonio. Te puedo ayudar con algo m s? - Bueno, s . Quer a preguntarte si sabes algo sobre el tipo que trat de llevarse a una de las alumnas de tu escuela. La maestra Robles coment que hubo un intento de secuestro no hace mucho... y justamente en tu escuela de planta... La sonrisa de su rostro desapareci y dijo en tono frustrado: - No, me temo que no tenemos mucha informaci n. Lo poco que sabemos ya se lo dijimos a la polic a, pero como sabr s estas investigaciones les toman meses.... y a n despu s de todo ese tiempo igual y el resultado es poco alentador. La polic a tiene otras prioridades, me queda claro que el abuso infantil no forma parte de esas prioridades. - Tienes raz n, Gabriel, es un proceso lento e inefectivo. Pudo alguien ver la cara del tipo ese o si iba a pi o en auto? - No hay mucho que decir, desafortunadamente el infeliz ese se cubri el rostro, por lo que supe. En cuanto a lo del auto, los ni os que vieron lo que pas dijeron que era una camioneta blanca. Pero la descripci n que dieron fu muy vaga ... Debes recordar, Antonio, que los ni os peque os no ponen atenci n a detalles; para ellos todos los adultos se ven igual. Los ni os son extremadamente confiados e ingenuos, y es precisamente eso lo que facilita que un adulto se acerque para llev rselos con cualquier excusa. Por qu est s tan interesado en el asunto? -Me pregunt con curiosidad. - Siempre me preocupan ese tipo de cosas. Los abusadores de menores tienen la tendencia de irse a buscar ni os a otras escuelas cuando ya han sido vistos en una. -Dije preocupado por nuestra escuela. - S , tienes raz n. Totalmente de acuerdo contigo. Bueno, espero que no vuelva a pasar algo as . Ya me tengo que ir, Antonio, nos vemos luego. - Claro, oye, y gracias por tu tiempo. Te agradecer me informes de cualquier novedad en el caso... por si vuelven a ver al tipo ese o si se sabe algo m s que lo pueda identificar -dije tratando de sonar casual. - Ok, nos vemos. Gusto de conocerte. -Dijo con una sonrisa y se apresur a cruzar la calle. Me gustar a mucho saber si hay un ped filo en esa escuela. Con mucho gusto le har a una visita nocturna. - Hay uno. Y es mucho m s peligroso que el que intent secuestrar a la ni a. -Escuch la voz de La Santa Muerte. Volte a ver a La Santa Muerte, pero no estaba por ninguna parte. - Qui n es? -Pregunt sin dilaci n. - Es l. Volte a toda prisa hacia el sitio en donde Gabriel hab a estado un momento antes, tratando de cruzar la calle, pero no lo v m s. - Est s segura de que es Gabriel? -Pregunt enfureci ndome. - Nunca miento.
ThriftBooks sells millions of used books at the lowest everyday prices. We personally assess every book's quality and offer rare, out-of-print treasures. We deliver the joy of reading in recyclable packaging with free standard shipping on US orders over $15. ThriftBooks.com. Read more. Spend less.