A Tess le encanta tomar t y le gusta trepar dentro de bungal s y tomar los restos de t que quedan en las tazas. Se pone triste cuando la gente se asusta al verla. Ellos comentan sobre sus patas velludas. Zoe se hace amiga de ella y la deja ayudar en el jard n. Eventualmente Tess se da cuenta que tiene un talento escondido donde ella pensaba que hab a fallas.