Hay descubrimientos que cambian la Historia.
Y luego est el descubrimiento de D plica, que cambi , sobre todo, el n mero de reuniones.
Cuando la Tierra encuentra un mundo espejo habitado por humanos inquietantemente parecidos a nosotros, la reacci n l gica -es decir, la peor posible- no tarda en llegar: gobiernos que improvisan doctrina, expertos que aparecen de la nada, tertulias que convierten el p nico en espect culo, empresas que huelen negocio y comisiones que, en caso de incendio, redactar an primero el protocolo para localizar la salida.
En medio de ese festival de autoridad sin control est Alma Morales, que no tiene vocaci n de hero na, ni paciencia para consignas, ni margen para equivocarse. Mientras unos discuten c mo gestionar el hallazgo y otros deciden c mo rentabilizarlo, ella empieza a entender que el problema de dos mundos no es la distancia entre ellos, sino la velocidad con la que una burocracia puede cruzarla.
Y, por encima del ruido humano, hay algo m s: un sistema que vigila las realidades, departamentos que clasifican cat strofes y una maquinaria administrativa capaz de pronunciar la palabra auditor a con el mismo tono con el que otros anuncian un meteorito.
Son m s tontos es una s tira de ciencia ficci n sobre el poder, el miedo, la incompetencia organizada y esa costumbre tan nuestra de llamar "gesti n" a correr en c rculos con un sello oficial en la mano.
Una novela con humor cido, mala leche, humanidad y la sospecha -cada vez menos te rica- de que el fin del mundo podr a llegar perfectamente firmado por triplicado.