En un viaje en busca de una cura para mi enfermedad terminal, acabo en un vertedero de almas gobernado por Nash Chase.
Puedo sobrevivir a la dimensi n sobrenatural. A los engendros. Al veneno. A las balas.
Pero no puedo con Nash... ni con su gemelo.
Nash me arrasa y luego se aparta como si no hubiera pasado nada.
Me deja ardiendo. Me lo da todo... excepto lo nico que quiero: su amor.
Y Sylvan... es peor.
No tengo derecho a desearlo. Pero ah est , mir ndome como si ya supiera exactamente hasta d nde voy a caer.
Quiero ser la novia devota de Nash. Eso no significa que lo tenga.
Y quiero meterme en la cama de Sylvan una vez. Solo una.
Lo suficiente para dejar de morir por l... o para no salir nunca.
Los gemelos no compiten por m , ni por nada.
Solo son leales entre s .
La nica que va a perder el control... soy yo.
Sobrevivir en un mundo sobrenatural es f cil comparado con lo que viene despu s.
El deseo no es solo peligroso... es f sico, inevitable y no tiene freno.