Una vacuna.
Un ejército de vampiros infectados.
La traición de uno de los suyos.
El infierno se desató, y la sangre se convirtió en la única moneda de cambio.
Anabel nunca imaginó que su vida cambiaría para siempre. Convertida en lo que más temía -un monstruo sediento de sangre-, lo perdió todo: su humanidad, su refugio, su pasado. Huyó sin mirar atrás, abrazando la oscura eternidad que ahora la definía.
Dimitri Balanescu, líder del clan más poderoso, fue enviado para eliminar toda prueba del desastre. La misión era simple: sin testigos, sin supervivientes. Pero entonces la vio a ella. Una víctima más... o quizás algo más?
-Por favor, no me mates.
-No tengas miedo. No voy a hacerte ningún daño.
Esas palabras lo cambiaron todo.
Mientras el caos amenaza con devorar ambos mundos, Anabel deberá decidir si aún puede luchar por su alma... o rendirse al monstruo que lleva dentro. Porque en esta guerra, la verdad está enterrada en traiciones, y la única luz se encuentra en los corazones que se niegan a apagarse.
No puedes huir de lo que eres.
Y tarde o temprano, tu verdadera naturaleza sale a la luz.