Sherlock Holmes
Una resurrecci n.
El famoso detective estaba sentado frente al delicioso almuerzo que su anfitriona, la Sra. Hudson, le hab a preparado.
Por lo general, Sherlock Holmes se levantaba temprano, pero como solo hab a regresado por la ma ana de una excursi n nocturna por Londres, se hab a quedado un poco en la cama. Casi hab a terminado su almuerzo, cuando Tom Wylls, su fiel colaborador, entr y le inform de la visita de un caballero que deseaba urgentemente hablar con el se or Holmes.
El detective no mostr sorpresa ni rencor porque su descanso, aunque ya bastante restringido, fue interrumpido nuevamente.