La vida del creyente deber a ser una motivada por la constante b squeda de la presencia de Dios, y el d a en que se detiene esa persecuci n, se pierde la oportunidad de encontrar el coraz n del Eterno que desea revelarse al coraz n de los SEDIENTOS.
Los sedientos son aquellos que no se conforman con lo que han visto o experimentado