Vivimos en una cultura que ha elevado la ciencia a un lugar ambiguo: la respetamos como
m todo, pero la tratamos como or culo. "Esto no est probado" se convierte en "esto no
es real", y "la ciencia dice" funciona como frontera moral de lo aceptable.
Science Catch-Up propone un marco para corregir esa confusi n. A lo largo de 16
cap tulos, el ensayo examina c mo la ciencia opera dentro de l mites que condicionan qu
se estudia y cu ndo; c mo a sla variables en sistemas que solo funcionan como
conjuntos; c mo redefine umbrales cl nicos que convierten a millones de personas sanas
en pacientes; y c mo acepta est ndares de evidencia radicalmente distintos seg n el
dominio.
El ensayo distingue entre fen meno, explicaci n y narrativa; entre ciencias de sistemas
vivos y ciencias de sistemas inertes; y propone criterios operativos para evaluar
conocimiento en la frontera entre lo demostrado y lo descartado sin evidencia
suficiente.
No es una cr tica anticient fica. Es una exigencia directa de que la ciencia rinda
cuentas por lo que ignora, descarta y condena - y de que los costes de su lentitud, sus
sesgos y sus dogmas dejen de ser invisibles.