Un canto quebrado donde la fe se resquebraja y el hombre queda expuesto frente a su propia nada. En sus p ginas, O.J. Morillo no escribe desde la certeza, sino desde la herida: desde la contradicci n de creer y negar, de buscar luz y abrazar la sombra, de alzar plegarias que se pierden en el vac o.
Cada poema es una grieta. Una fisura por donde se escapan las ilusiones, las promesas aprendidas y las respuestas heredadas. Aqu , la fe no es refugio, sino conflicto; no es paz, sino tensi n constante entre lo que se desea creer y lo que la realidad impone con crudeza. Entre plegarias vac as, cielos cuestionados y un infierno que seduce m s que consuela, el poemario se convierte en un espacio donde lo sagrado se descompone y lo humano se revela en toda su crudeza. Dios aparece como ausencia, como silencio, como una idea que pesa m s por lo que no responde que por lo que promete. La voz po tica transita por la culpa, el deseo, la desesperanza y la lucidez, construyendo im genes oscuras donde el alma se enfrenta a s misma sin m scaras. No hay redenci n asegurada, ni consuelo f cil: solo la honestidad brutal de quien mira dentro del abismo y decide no apartar la mirada. Estos versos no buscan agradar ni tranquilizar. Buscan incomodar. Cuestionar. Despojar al lector de certezas y dejarlo frente a sus propias preguntas: sobre la fe, sobre el sentido, sobre la vida y su inevitable final. M s que un conjunto de poemas, esta obra es una experiencia emocional y filos fica. Un descenso ntimo hacia lo m s profundo del ser, donde cada palabra resuena como un eco persistente.
Related Subjects
Poetry