Aunque incorporan una l rica m s acentuada de lo habitual, los poemas que conforman este libro no abandonan la senda que en mi anterior poemario marcaron las experiencias personales, ni renuncian a algunos de mis temas habituales: el poema y el acto mismo de componerlo, el amor en su doble componente carnal y espiritual (si es que el amor puede estar sujeto a categor as o dualidades), y los mares y jardines, ya sean de Almer a o del pa s de los ensue os. En su pr ctica totalidad, los textos de este libro -presentados en orden inverso a su fecha de composici n- son el resultado de un viaje introspectivo que me permiti experimentar trances po ticos de una intensidad sin precedentes, trances que propiciaba ampar ndome en un silencio casi absoluto o en m sicas que me ayudaban a alcanzar un estado de profunda serenidad. Una vez lograda esa coyuntura, el poema surg a de m como un fluido que rezuma por la mente, como una secreci n que trasciende, que resucita de su larva informe y adquiere un cuerpo dentro de un alma.