Con fotos e ilustraciones en colores. Las religiones, en su esencia m s noble, nos invitan a cultivar la bondad, a vivir con integridad moral, a tender la mano al pr jimo, a evitar el da o y a practicar el perd n-tanto hacia los dem s como hacia nosotros mismos, cuando reconocemos nuestras faltas y decidimos aprender de ellas. Pero este libro no trata sobre esas ense anzas.
Mi inquietud nace cuando los l deres religiosos y los int rpretes del lenguaje incorporaron a la tradici n espiritual relatos que eran, en realidad, fragmentos de historia. Fueron moldeados, reinterpretados, y usados como veh culo para transmitir lecciones morales que, si bien valiosas, no eran el prop sito original de esos acontecimientos. Reflexionar sobre ciertas interpretaciones err neas surgidas de la ignorancia, y revisitarlas a la luz de los nuevos hallazgos que la arqueolog a y la ciencia moderna nos han revelado. Es a esos episodios manipulados a los que me refiero aqu .
Este libro propone mirar m s all de la doctrina y escarbar en una verdad m s profunda: que no somos simplemente cuerpos que buscan sentido, sino esp ritus encarnados por un tiempo, transitando esta vida para aprender, recordar y evolucionar. Nuestro Esp ritu.