La humanidad siempre ha esperado que regresemos, pero no a algo que fuimos en alg?n instante de la historia del hombre adulto sobre la tierra, sino a nuestra esencia m?s pura, esa con la que llegamos al vientre de nuestras madres y que nos distingue con cualidades superlativas en nuestra primera infancia.
En los registros de la historia humana no hay referencia alguna donde el hombre no haya mostrado cierta condici?n barb?rica sobre otros. Algunas "civilizaciones" se han dedicado a adoctrinar al ni?o reci?n llegado para continuar su ignominia, por los siglos de los siglos. Una programaci?n que est? acabando hasta con la vida del planeta mismo. La ambici?n los ha convertido en conquistadores, colonizadores, terratenientes, inhumanos. En b?rbaros.