Hab a una vez un cuento que nadie quiso volver a leer igual. Esta novela lo hace a icos, lo remienda con hilo de puta madre y lo lanza de nuevo a la plaza.
Caperucita ya no es una ni a perdida: es capucha roja, mala leche contenida y sentidos afilados. Cuando un lobo con traje -educado, impecable y con las manos en las cuentas- empieza a comerse lo del pueblo, ella re ne a un grupo de vecinos improbables (una abuela que no pide permiso, un le ador con hacha y manual de instrucciones, una camarera con lengua de acero y un t cnico arrepentido) y monta la que, a estas alturas, deber a ser la ltima revoluci n de barrio. Entre trampas, c maras r sticas, juicios, humillaciones p blicas y una capucha que, a veces, hasta parece tener firmware, la historia mezcla la crueldad moral de Perrault con el rescate activo de los Grimm -pero en versi n cafre, moderna y con mucha mala hostia.
Humor negro, sarcasmo filoso, palabrotas aptas para gente con est mago y una lecci n clara: la ingenuidad se vende cara; la costumbre de cuidarse, tambi n se aprende. Si te gustan los cuentos retorcidos, la justicia pegada al barro y las historias que te dejan sonriendo con los dientes apretados, esto te va a joder -en el buen sentido.