Una misma noticia puede alegrarte o hundirte. Una misma persona puede inspirarte o irritarte. Una misma circunstancia puede ser una oportunidad o una tragedia.
Qu cambia? No la realidad. Tu mirada.
Hace dos mil a os, en Jerusal n, una multitud se preguntaba: " Qui n es este?" mientras ve an pasar a un hombre montado en un burro. Disc pulos, religiosos, soldados, gobernantes, peregrinos... todos miraban la misma escena. Pero no todos ve an lo mismo.
Unos ve an esperanza. Otros, amenaza. Unos, un rey. Otros, un problema.
Y esa misma pregunta -y esa misma trampa de mirar solo una parte- sigue viva hoy. Porque la forma en que miras a Jes s, a tus circunstancias y a las personas, define lo que piensas, lo que sientes y c mo act as. Para bien o para mal.
Este libro te invita a volver a aquel d a. No para quedarte en la historia, sino para mirarte en el espejo de sus personajes. Y aprender, de una vez por todas, a mirar bien.