Una periodista de investigaci n acepta una cita nocturna con un confidente... y lo ve morir segundos despu s. Antes de desplomarse, l le deja en la mano una prueba m nima -un archivo, un nombre en clave, una nica palabra- suficiente para hundir a gente muy poderosa.
A partir de ah , todo cambia: tel fonos intervenidos, c maras que "desaparecen", rutas que se tuercen solas y una sensaci n constante de estar siendo observada. La fiscal a le asigna protecci n: un escolta fr o, met dico y obsesionado con el control, dispuesto a encerrarla para mantenerla viva. Ella no soporta las jaulas. l no sabe proteger sin imponer reglas.
Un intento de extracci n fallido y una tormenta los obligan a esconderse en una casa segura aislada, sin cobertura y sin margen de error. Con los sicarios cada vez m s cerca y la conspiraci n cerr ndose como un lazo, lo nico m s peligroso que el enemigo es lo que empieza a crecer entre ellos: deseo, dependencia... y una confianza que podr a salvarles o condenarles.
Porque cuando te persiguen por la verdad, amar tambi n es un acto de guerra.