Una pandemia, dos vuelos perdidos, una carta de despedida. Esos tres elementos componen el derrotero de Daniel que es conducido de un extremo al otro de Brasil en busca de resguardo. Kil?metro a kil?metro descubre que para restaurar su deseo de amar nuevamente tendr? que entregar personalmente la carta a su destinataria, Aurora.
Reconstruir la memoria es una tarea ardua -y por qu? no, un gesto amoroso-, ser? el camino elegido por Daniel, que nos lleva por el incierto y caprichoso sendero personal de la memoria y del amor perdido. De este modo, Pomp?ia no es un libro, sino, un caleidoscopio o un collage (como nos lo advierte nuestro protagonista) que compone el pictograma particular en el proceso de un duelo por recuperar la identidad.