Las vi etas de este libro est n hechas en defensa propia. No es un atenuante, es una declaraci n de guerra contra la tiran a predatoria y parasitaria de los mecanismos del poder, sea democr tico o no. Para ello, se muestra el espect culo permanente de los imbuidos por su raz n hist rica, subidos al pedestal de su hilarante estulticia, que es el origen de su maldad.
La s tira es una posici n terap utica razonable para meterse en esos charcos.
La diversi n que produce el esperpento est asegurada. Pasen y vean.