La historia de Abraham y Sara deber a darnos esperanza. Al nacer, fui salvado de la muerte por la mano de Dios. Mi camino de "alguien que ha sido salvado" a "alguien que salva vidas" ha sido un camino de identidad transformada. Sol a ser siempre el receptor de bendiciones.
Ahora, soy un receptor y un dador. Antes era solo un "extra o, fuera de lugar y sin pertenencia".
Ahora, soy alguien que acoge a quienes son extra os, marginados y no sienten que pertenecen.
Dios quiere transformar tu desolaci n, tus anhelos insatisfechos y tus lugares dolorosos en un jard n de placer. Quiere convertir tus huesos secos en un poderoso ej rcito. Lo que Abraham y Sara ofrecen no es un sistema de tres pasos, sino m s bien una mirada al viaje de dos compa eros de viaje.
Tu historia ser la tuya, como lo es la m a, pero podemos identificarnos con Abraham y Sara, y si sintonizamos nuestro o do con el Esp ritu, podremos encontrar alguna gu a en nuestro propio viaje desde la desolaci n hasta el final deseado.